Al parecer en Astorga solamente tiene licencia para divertirse y emborracharse una persona, el resto somos proscritos.

Mientras el gobierno socialista-comunista siga al frente del Ayuntamiento de Astorga, la normalidad no se va a instaurar en la ciudad por mucho que se celebre la Piñata.

Desafortunadamente para Astorga y sus vecinos, cada día que pasa (ya casi son tres años con estos señores al frente del consistorio astorgano) la ciudad presenta más y más carencias de todo tipo, en limpieza, en dinamismo económico, promoción, atractivo turístico, comunicaciones, son hechos palpables que a diario plantean los ciudadanos de cómo Astorga se va sumiendo en el ostracismo más absoluto gracias a la ineptitud en la gestión de estos concejales mediocres.

El penúltimo capítulo presentado por estos concejales, es la celebración el próximo 4, 5 y 6 de marzo de La Piñata, dice el Sr. Rubén Martínez, que aunque ustedes no lo sepan es el Concejal de Deportes y Fiestas del ayuntamiento, en la presentación de la misma que: “hoy es un día feliz, ya que tras dos años de pandemia, podemos tener un carnaval presencial al 100%”.

Preocupación y disconformidad, es la que están mostrando comerciantes y hosteleros, por la chapuza de organización de la Piñata que está planeando la Concejalía de Fiestas. Es inaudito, incalificable, indescriptible y da muestras de la poca capacidad de esta persona que está al frente de la misma el audio que envió al grupo de WhatsApp de «Hosteleros de Astorga», quedando en evidencia la ineptitud de este concejal. No vamos a entrar en comparaciones con legislaturas anteriores, pero que esta concejalía le queda muy grande a este muchacho es evidente y que no sabe de qué va el carnaval también.

Pretender convertir el polideportivo en un sambódromo, es no tener ni idea, el carnaval es fiesta, es fiesta en la calle. Hemos estado dos años sin celebraciones festivas por motivos sanitarios, con restricciones en momentos duros que principalmente han afectado al comercio y sobre todo a la hostelería, y más aún sobre el ocio nocturno, con restricciones de ocupación e incluso de acceso, lo que ha supuesto el cierre o ruina de unos cuantos negocios.

Y ahora, en estos días en los que aún existen restricciones, en los que aún existen negocios cerrados o con volumen de negocio muy justo, llevar una fiesta que significa oportunidad de negocio para esos locales a un polideportivo a las afueras de la ciudad, y para más inri, local cerrado con el volumen de contagios y la incidencia que aún existe de COVID, da a entender que este concejal no tiene ni idea, ni de carnaval, ni de negocios. Nos parece una falta absoluta de respeto enviar este audio a un grupo de hostelería y decirles: “chavales os voy a llevar el carnaval al polideportivo pero no os preocupéis, os monto terraza en el interior y si queréis podéis pagar para ir a poner copas allí”. Indecente es poco y la legalidad muy cuestionable.

Nadie entiende esa obsesión por suprimir actividades que tradicionalmente vienen desarrollándose desde hace muchos años en la Plaza Mayor. “No sabemos  si estos señoritos socialistas” saben  cuál fue el uso inmemorial de las plazas de pueblos y ciudades, mercados, fiestas, lugares de reunión, de amistad, eso han sido y representado las plazas en España y en el mundo, pero al parecer hay a quien molesta la gente, molesta que las personas se diviertan.

Este Grupo Municipal del Partido Popular, defenderá siempre los intereses de los comerciantes y hosteleros de la Ciudad, por encima de caprichos personalistas que no se sabe a qué obedecen, ni qué fin persiguen.